Dr. Miquel Martorell Pons: “La colaboración internacional es vital para estar a la última”

04 de junio, 2021

  • El investigador de la Facultad de Farmacia destaca por su alta productividad científica, reflejada en los 54 artículos WoS publicados sólo en 2020, en temáticas sobre nutrición; su secreto, el trabajo con especialistas internacionales durante los últimos 10 años

La Universitat de Les Illes Balears, en España, es el alma mater del Dr. Miquel Martorell Pons, académico del Departamento de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción. Su nombre comenzó a repetirse en las estadísticas de publicaciones recogidas por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, al registrar un aumento progresivo en los últimos 5 años en sus publicaciones. Durante 2020, firmó un total de 54 artículos científicos de su especialidad, acumulando 111 papers desde 2016. A ellos se suman 10 registros ya ingresados en los primeros meses del presente año.

“El trabajo del Dr. Martorell Pons sobresale por su alta productividad, su alto nivel de colaboración e importante temática, desarrollándose en contextos de ciencias de la salud y productos naturales, que tienen gran relevancia hoy en día para el bienestar social”, destaca el Director de investigación y Creación Artísitica UdeC, Dr. Ronald Mennickent Cid.

¿Cómo lo ha logrado? Desde su experiencia, Martorell observa que “debido a una mejor gestión de recursos, parece que la tendencia que se viene es la de potenciar la generación de grupos de investigación grandes con líneas de investigación bien definidas. Dentro de este escenario, la colaboración internacional es vital para estar a la última. Basta ver que los grandes avances o publicaciones suelen tener participación de varios países. Un claro ejemplo sería la famosa foto del agujero negro en la que se pueden contar unas 150 afiliaciones de los autores”, explicó.

La clave para el investigador está, entonces, en la creación de redes de colaboración, que se construyen a partir de relaciones de confianza entre científicos, sin importar muchas veces la magnitud del proyecto en que se esté involucrado. A ello suma la posibilidad de trabajar a distancia con equipos de distintas latitudes, unidos por un objetivo común.

 

Confianza, desde el pregrado y más allá de las fronteras

Formado en Mallorca, Martorell obtuvo dos licenciaturas que estudió simultáneamente: Bioquímica y Química, tras lo cual cursó el Master Universitario en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada, del que egresó el 2011. Dos años después finalizó el Programa Oficial de Doctorado de Nutrición Humana.

“Cuando inicié el pregrado, mi visión para mi futuro era más bien ser un profesional dentro de un laboratorio que analizara muestras. Ir hacia la investigación fue cuestión de aprovechar oportunidades que se fueron presentando”, contó el Dr. Martorell. En efecto, solo cursaba el tercer año de su carrera cuando la Dra. Francisca Barceló le ofreció tomar una ayudantía. “Esto me permitió colaborar en mi primer artículo científico, sobre análogos de mitramicinas y cromomicinas y su unión con el ADN, y además me permitió viajar por primera vez fuera de España, visitando el Sincrotrón Alemán de Electrones en Hamburgo”, relató.

La siguiente puerta abierta la encontró al egresar de Bioquímica, cuando postuló sin éxito a una beca de Doctorado en el contexto de un proyecto de investigación liderado por el Dr. Antoni Pons. “Pero, meses más tarde, me contrató como personal de laboratorio dentro del proyecto. Con el tiempo, me fue aumentando la duración del contrato y me dio la posibilidad de escribir la tesis doctoral en base a los resultados que iba obteniendo.”

En ese trabajo, desarrollado como integrante del Grupo de Investigación en Nutrición Comunitaria y Estrés Oxidativo de la U. de las Islas Baleares, Martorell estudió el efecto del ejercicio regular, entrenamiento, y del ejercicio agudo en marcadores de estrés oxidativo en sangre de deportistas de élite. “Lo más novedoso”, destacó “fue estudiar dos tipos de suplementación en deportistas que podían ejercer tanto un rol de mejora en rendimiento deportivo como un aumento de estrés oxidativo por sus características químicas”.

Así se acercó a sus principales temas de interés científico: el estrés oxidativo y la nutrición; actividad física y respuesta inmunitaria; efectos de la suplementación con ácidos grasos omega-3 y nitrato en deportistas de élite con nitrato; dieta mediterránea; ácidos grasos; DHA; inflamación; y dinámica mitocondrial.

En estos días, Martorell colabora con redes nacionales e internacionales. “Aún mantengo el nexo con mi universidad de origen y en los últimos años estoy en dos redes grandes. Una de ellas es el consorcio ELHOC, Epidemiology of Lifestyle and Health Outcomes in Chile, integrado por 10 universidades chilenas más el Centro de Investigaciones Cardiovasculares de la Universidad de Glasgow”. El otro grupo al que pertenece se vincula con productos naturales, biotecnología agrícola, fitoterapia y fitofarmacología, y está formado por investigadores de países como India, Irán, Turquía, Rumania, Polonia, China, España, Portugal, Italia, Chile, Ecuador, Brasil, Colombia, México y Estados Unidos, entre otros: “Si trabajas bien, cumples con lo que te piden y respetas los plazos de entrega, lo normal es que te sigan invitando a colaborar y la confianza va en aumento. Parece lógico, pero cuesta encontrar gente que trabaje como a uno le gusta”.

 

Investigación para la sociedad

El Dr. Martorell es el actual presidente del comité de ética de su Facultad, colaborando estrechamente con el trabajo realizado desde VRID UdeC en esas materias. Además, en 2020 asumió como subdirector del Centro de Vida Saludable, espacio multidisciplinario que busca la generación de conocimiento e impacto en la definición de políticas públicas. “Durante la pandemia”, apuntó Martorell, “hemos promovido los hábitos de alimentación saludables y la actividad física desde la casa, fundamentales para nuestro sistema inmune, y también hemos dado importancia al cuidado de la salud mental. El Centro tendrá un rol importante en la vuelta a la normalidad, ya que los índices de sobrepeso y obesidad, inactividad física y sedentarismo a nivel país ya eran preocupantes pre-pandemia, y con los encierros están empeorando”.

Sin embargo, uno de sus principales desafíos ha sido la elaboración del Plan de Mejoramiento del Magister en Nutrición Humana, que dirige desde 2018: “Este año esperamos obtener la primera acreditación, lo cual sería el mayor logro por llegar”. El programa cuenta con 56 egresados y egresadas, graduados en los últimos cinco años. "Dar respuesta a las solicitudes del estudiantado es un desafío continuo”, enfatizó, destacando además los resultados observados. “En casi todas las casas de estudio cercanas tenemos egresados y muchos de los proyectos desarrollados por los estudiantes tienen un impacto en la salud de los participantes”. La meta del Dr. Martorell, en esta área, es dar a conocer el programa entre quienes realizan investigación aplicada. “Siempre intento convencer a los colegas que si van a hacer un proyecto de intervención en humanos es vital que controlen su alimentación, por lo que les invito a considerar un estudiante de nuestro programa en sus proyectos”, finalizó el académico.

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